Wanapix no pudo sacar un resultado positivo en su visita al Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles, que se impuso por 4-1 en el Pabellón Príncipe de Asturias de San Pedro del Pinatar. Un encuentro intenso, competido y de máxima exigencia, en el que los locales terminaron imponiendo su pegada en una segunda mitad decisiva.
La primera parte fue muy reñida. Ambos equipos midieron fuerzas, se respetaron y buscaron minimizar errores en un partido donde cada detalle podía cambiar el rumbo de la eliminatoria. Wanapix se mostró sólido, concentrado y con personalidad ante un pabellón que apretó desde el primer minuto. Al descanso, el marcador reflejaba la igualdad vivida sobre la pista: 0-0.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro cambió de ritmo. En el minuto 24, Cobarro adelantó al conjunto local y puso el 1-0 en el marcador. Wanapix, lejos de venirse abajo, respondió con carácter. Apenas tres minutos después, Ortego firmó el empate en el minuto 27, devolviendo la esperanza al equipo aragonés y silenciando por momentos a la grada local.
Sin embargo, en el tramo final el Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles encontró el acierto que había faltado durante buena parte del encuentro. Cobarro volvió a aparecer en el minuto 36 para hacer el 2-1, y ya en los últimos compases, Espín sentenció el partido con dos goles en los minutos 38 y 40, dejando el definitivo 4-1.
Pese al resultado, Wanapix compitió, resistió y se mantuvo vivo durante muchos minutos en una de esas citas donde el ambiente también juega. El Pabellón Príncipe de Asturias empujó a los suyos, pero la afición de Wanapix volvió a estar a la altura de lo que representa este equipo. Hicieron kilómetros, animaron sin descanso y llevaron al equipo en brazos para que se sintiera arropado lejos de casa.
Ahora queda un último capítulo. El ascenso a Primera División se decidirá el próximo viernes 26 a las 20:00 en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza. Una cita definitiva, en casa, con todo por decidir y con una afición preparada para empujar más que nunca.
Zaragoza tendrá la última palabra.

