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Samuel García: “Se que no están parados, incluso se han lanzado a hacer retos”

El COVID-19 nos ha obligado a todos, niños y mayores, a quedarnos en casa durante una buena temporada. Esto, como el club ya ha anunciado, ha afectado a entrenamientos. Todos los jugadores -profesionales y no profesionales- del Fútbol Emotion Zaragoza han dejado de ejercitarse en grupo. Con este motivo, hablamos con Samuel García, entrenador del grupo de Iniciación del club.

¿Cómo afronta tu equipo este parón por cuarentena?

Igual que todo el mundo. A nadie le gusta estar parado sin practicar el deporte que más les gusta y si añadimos que no pueden salir de casa…. Los niños necesitan salir, correr, jugar, interactuar, que les de el aire de la calle y que no puedan hacerlo es complicado. Se por lo que cuentan los papis por WhatsApp que no están parados, incluso alguno se ha lanzado a hacer algún reto con el papel higiénico -dice entre risas-.

¿Has mandado ejercicios a tus jugadores?

No, no les he mandado ejercicios a mis jugadores. Ellos ya saben que no tienen que entrar en la monotonía de ver la televisión y jugar a videojuegos 24 horas. Leer, hacer ejercicios del colegio, jugar con sus familias… Interactuar. Creo que es lo más necesario para ellos. De este modo la vuelta a la normalidad será menos difícil.

Para ti, ¿qué es lo más importante en un jugador?

Es difícil decidir sobre algo concreto. Para ser un buen jugador hace falta sacar notable en muchas cualidades. Aunque si que es cierto que mi debilidad es el talento técnico: el uno contra uno, la habilidad y manejo de un jugador con el balón… Pero todo eso no sirve de mucho si no tienes constancia, sacrificio y afán de superación. El jugador, y yo creo que también la persona, debemos ser inconformistas. Tenemos que valorar lo que hacemos y tenemos, eso está claro, nos ayuda a ser mejores y tener más confianza en uno mismo. Pero el inconformismo nos hace exigirnos, ir a más y seguir trabajando para llegar a ser mejores cada día de manera individual.

Por último, creo que cada vez más estamos profesionalizando la base. Eso tiene alguna ventaja, pero muchas desventajas. La competición tiene que crecer y ser mejor cada día, sobre eso nadie tiene duda alguna. Cuanto mejor sea la competición, más oportunidades tiene el jugador de mejorar. Pero nosotros no debemos tratar de hacer que nuestra base haga o trabaje conceptos que ni en élite salen, dejando de lado lo básico. Los niños (para mí hasta los 14 años mínimo) tienen que jugar y aprender a ser mejores ellos y nosotros darles las herramientas necesarias. Obviamente no todos mejorarán y crecerán igual ni lo mismo, pero no podemos pretender que niños que no saben controlar un balón y dar un pase con oposición hagan movimientos de rotación o jugadas de estrategia perfectas. Eso es inviable. Cortamos o anulamos la capacidad de decisión e imaginación de un jugador dándoles tantas pautas y conceptos, eso a la larga no ayuda.

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